En una noche totalmente veraniega, a las 23,30 commenzaron los preparativos necesarios para embolar al primer toro de la noche.

Desde los más variados lugares del pueblo se veían los reflejos de la multitud de vehículos que a esa hora venían a disfrutar de este espectáculoo único en todo el contorno.Fueron tantos que desde la eras de entrada desde Vadillo, la Calle Pozo Tapia, las proximidades y alrededores de la plaza y la iglesia por no citar todo el pueblo, se lleno de vehículos y por supuesto todo el recorrido por donde los toros se iban a soltar quedó ocupado por personas..

Fueron dos los toros que se embolaron, el primero, grande, negro con mucha bravura ya antes de salir de los corrales anunciaba con sus bramidos la casta que tenía. El encargado de cortar la cuerda fué Sergio un embolador de Moncada que era el primer año que venía lo hizo con premura y precisión, fué al salir del envite con el toro cuando resbaló y se dió con su rodilla contra una merina lo que le hizo acudir a la enfermería sin que el accidente revistiera gravedad.

El segundo toro salió a la hora prevista y esta vez fué Eli a quien le tocó cortar la cuerda, lo hizo quieto y sereno, consiguió un corte de cuerda y salida sin ningún tipo de problema. El toro salió a toda la velocidad en dirección a la plaza Mayor lo que permitió el disfrute de los asistentes

A las 2,30 una vez metidos los dos toros en los corrales, la alcaldesa Angela Escribano encendió la Traca final en la Plaza de la Constitución, este acto marcó el final de las fiestas de este año 2005.

   
Ángela Escribano (Alcaldesa) nos dá el fin de Fiesta
Un año más después de la traca final, la Torre de la Iglesia se acuesta con la oscuridad mirando con los ojos de las terceras campanas a cada uno de nosotros deseando que el próximo año los que estamos fuera volvamos y los que viven en el pueblo le hagan las visitas dominicales.

 

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